jueves, 29 de noviembre de 2018

Mi opinión lectora #23: Los blogueros, y otros creadores de contenido, somos humanos

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
¡Volvemos a los jueves con mi sección Mi opinión lectora! Esta vez con el numero 23 :') Sé que he tenido abandonada la sección pero prometo continuar con ella. ¡No crean que voy a detenerme solo porque la dejé pendiente un tiempo! ;)

Pero vamos a lo que nos compete hoy...

Como muchos se habrán dado cuenta, no he estado muy activa en el blog. Aun así, pienso que no es el año en el que menos activa he estado, pero es sí uno de ellos.

Cuando me encontraba en la universidad, esos cuatro años, fueron los más complicados para el blog. Me despertaba para balancear mi vida entre proyectos escolares, noticias literarias y lecturas; por la tarde tenía que asistir a la facultad, y en la noche volvía a casa para continuar entre proyectos y reseñas que me llevaban a desvelarme hasta las 5 de la mañana, para volver a levantarme dos horas después.

Llegué a un punto en el que empecé a pensar en abandonar el blog. ¿Por qué? No tenía mucho tiempo para leer, me costaba concentrarme al escribir reseñas, y el poco tiempo libre que tenía en mis fines de semana me la pasaba haciendo cosas que me alejaran de las lecturas y la escuela…

Estaba entrando en un punto de desesperación extrema. De hecho, si no mal recuerdo hubo ocasiones en las que posteaba solo una o dos entradas al mes. Resultaba incluso vergonzoso.

En fin, afortunadamente no me rendí y, aunque solo podía publicar pocas cositas al mes, continué sin detenerme. No voy a decir que eso no afectó al blog. No podía regresar comentarios, por lo que el tráfico en el blog disminuyó, pero muchas personas se quedaron y, de verdad, eso me hizo llorar como no tienen una idea.

Este año tuve muchos cambios en mi vida; tomé decisiones respecto a mi presente y futuro, así que me vi envuelta en situaciones ajenas al blog (creo que lo notaron). Ocurrió lo mismo que pasó en aquellos cuatro años: pocas entradas, poco tiempo para leer y aun así me obligué a continuar porque tengo un compromiso con las editoriales.

Para este mes de noviembre (finales de mes, más bien), he logrado darme cuenta de muchas cosas y sentar las bases para futuros proyectos. Aún tengo que trabajar mucho, pero siento que todo ese esfuerzo ha valido la pena.

Respecto a mis compromisos con el blog, bueno, cómo dije, se han visto menguados, pero la verdad es que siento que he retomado ritmo poco a poco en este último mes; y quiero decir gracias a las editoriales, pues han sido muy pacientes conmigo (voy lenta, pero no he cejado). Hoy en día la lista de libros pendientes es menor que hace algunos meses, así que creo que lograré terminar el año en ceros (yeih!).

Y a todos los que me han seguido comentando, ¡les agradezco mucho también! :’D

Decidí hacer esta entrada de esta manera porque hace poco, en una plática con una amiga bloguera, ella mencionó la frase “soy humana” para justificar su tiempo libre lejos del blog.

A veces pareciera que nos encasillamos en llevar acabo nuestro trabajo bloguero y, por eso, las personas llegan a creer que no tenemos una vida más allá del blog, pero la tenemos.

Sí, tenemos un compromiso con este espacio, pero muchos estamos aquí como un hobby, no por un impulso obligado o de necesidad; así que es normal que esas dos últimas palabras sean llenadas con otras situaciones tales como la necesidad de un trabajo y la obligación de mantener un hogar sano. Y, a veces, a algunas personas que nos leen se les olvida eso y nos vemos obligados a recordarles que “somos humanos”. ¿No les parece algo ridículo tener que llegar a esos extremos de señalar lo obvio?

Supongo que por razones como esta existen los bots que llenan de contenido (generalemente innecesario) el internet. ¿No? A menos que te paguen por eso y, bueno, se convierte en una obligación llenar el internet con contenido, el que sea, para subir y subir y subir contenido sin parar.

Pero bueno, siempre debemos recordar que los que estamos aquí detrás somos humanos, que tenemos una vida más allá de este espacio y que, aunque lo amamos (porque yo amo mi blog como no tienen una idea) desgraciadamente hay ocasiones en las que nos resulta imposible traer contenido.

A veces creo que hay que humanizar la pantalla… Sí, ya lo sé, lo sé, suena estúpido, pero me he topado con creadores de contenido (hablando fuera de los blogs literarios) que a veces abandonan las redes porque, cuando no suben contenido, ¡son atacados por eso!

Son personas que suben contenido gratis, para que la gente los vea, les comente e incluso descarguen gratis; pero dejan de subir contenido durante un tiempo o deciden que ya no pueden seguir subiendo contenido gratis y las personas comienzan a exigirles cosas, personas que ni siquiera aportaron una mísera moneda cuando esta persona abrió una campaña para que se les donara, o simplemente les exigen publicar como si fueran robots.
Lo dije antes: tener que recordarles que somos humanos a este tipo de personas (aquellas que nos atacan) es ridículo y es triste… pero parece que no hay de otra.

Y, en ocasiones, hasta a nosotros mismos como creadores se nos olvida y nos exigimos demás, llegando a puntos del fastidio que solo perjudican nuestro desempeño.

Pero bueno, ya me estoy yendo un poquito por las ramas. Solo quiero decir gracias a todas las personitas que siguen aquí, a las que me apoyan fuera del blog con palabras de aliento, a las editoriales por tenerme paciencia y a mí misma por no renunciar a pesar de todo.

El 2019 también vendrá lleno de cambios, pero he estado trabajando y estoy preparada para ello. He estado buscando un equilibrio entre mi vida y este espacio y creo que se está logrando¡así que vamos por más aventuras dentro y fuera del blog! ;)

¡Gracias por leerme! 
Si quieren hacer algún comentario, recuerden que son más que bienvenidos :D

lunes, 26 de noviembre de 2018

Iniciemos la semana cantando y tarareando #242

¡Buenos días, Lectores! Entramos en la última semana de noviembre.
¿Cómo van sus propósitos lectores? ¿Cómo van sus propósitos del año? :D
Mientras me cuenta, escuchen una canción :3


Algo de Jfla porque me encantan sus covers :3

¡Que tengan un bonito inicio de semana!

miércoles, 21 de noviembre de 2018

¿Listos para la FIL GDL? Tips, presentaciones y firmas :D

Estamos cerca de ese momento del año donde se suscita uno de los eventos más grandes para los lectores: La Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Y como cada año les dejo los tips (basados en mi experiencia) para todo aquel que quiera asistir al evento :3

5 TIPS PARA IR A LA FIL
(según mi experiencia :P)

  1. Recomiendo hacer una lista de tus libros prioritarios.
  2. De ser posible localiza dónde se encuentran los libros que quieres mediante el catálogo de internet (ojo, a veces no los encuentras en el catálogo y de todas formas los libros están en la feria, pero si puedes ubicarte es mejor). Y claro, pregunta por el libro que buscas.
  3. Lleva una maleta de ruedas para todos tus libros (si piensas comprar muuuchos). Es muy importante,o terminarás muerto de cansancio (sobre todo de la espalda). De preferencia que vaya vacía, pues la revisan al entrar y eso lo hace mucho más fácil.
  4. Tomar un mapa nada más llegar, porque sino, puedes tener problemas para localizar los stands. Sobre todo los que tienen problemas de ubicación. El mapa lo puedes pedir a quienes lo reparten. O puedes consultarlo online desde antes.
  5. Pregunta SIEMPRE por las ofertas en cada stand. A veces están pegadas en carteles y a veces no. Pero puede que te interese alguna; así no te vas a arrepentir al enterarte de alguna oferta luego de haber pagado.
  6. Y el tip del pilón y más importante: Asaltar un banco :) Jajajaja. Ok, no. Lo más importante: ¡diviertete mucho!

Y a continuación te dejo la información
sobre algunas de las presentaciones y firmas editoriales :D

Editorial Océano
(Stand H1)

*Clic en las imágenes*







Stands de otras editoriales

(Stand F8)


(Todas en el Stand D13)

(Stand HH1)

Conoce más: "Un torrente de aguas turbulentas"

Un torrente de aguas turbulentas
(El Quintento del tiempo #4)
de Madeleine L’Engle
Editorial Océano Gran Travesía
348 páginas
$ 295.00 (MXN)

Puede contener SPOILERS de entregas anteriores

Hace más de cincuenta años, Madeleine L’Engle presentó al mundo Una arruga en el tiempo, una novela traducida a más de treinta idiomas y que ha vendido más de catorce millones de ejemplares en todo el mundo. Una arruga en el tiempo fue el comienzo de la serie conocida como El Quinteto del Tiempo, y ahí conocimos a los maravillosos e inolvidables personajes Meg y Charles Wallace Murry, y su amigo Calvin O’Keefe. Madeleine escribió cuatro libros más sobre ellos y sus familias: Una grieta en el espacio, Un planeta a la deriva, Un torrente de aguas turbulentas y An Acceptable Time (próximamente en español).

Un torrente de aguas turbulentas es la cuarta parte y sigue las aventuras de los gemelos Sandy y Dennys, ellos siempre han sido los normales en la extraordinaria familia Murry. Cultivan un huerto, ocasionalmente tienen buenas calificaciones en la escuela y juegan beisbol. Nunca les ha pasado nada interesante, hasta que interrumpen accidentalmente un experimento de su padre.

Los dos muchachos son lanzados a través del tiempo y el espacio hasta llegar a un desierto, donde se encuentran solos, y donde, si creen en unicornios, pueden encontrar unicornios.

Los gemelos son rescatados por Jafet, un hombre del oasis cercano, pero antes de que pueda salvarlos, Dennys se pierde. Cada niño se enreda rápidamente en los conflictos de esta época y lugar, cuya población incluye algunas bestias míticas extrañas: seres angelicales, mamuts enanos, mantícoras, unicornios, y humanos pequeños y longevos que consideran gigantes a Sandy y Dennys. Los chicos descubren que tienen más que hacer en el oasis que simplemente llegar a casa; tienen que reunir a un padre y un hijo separados, pero no será fácil, especialmente cuando el hijo se llama Noé y está a punto de comenzar a construir una enorme arca en el desierto.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Iniciemos la semana cantando y tarareando #241

¡Buenos días, Lectores! ¿Listos para una nueva semana? Empecemos con algo de música para animarnos. Por cierto, ¿cómo van de frío? (¿y de calor?). 


¡Que tengan buen inicio de semana! :D

sábado, 17 de noviembre de 2018

Conoce más: "Un hombre malo"

Un hombre malo
de Dathan Auerbach
Editorial Océano
476 páginas
$375.00 (MXN)

A sus veinte años, Ben es un chico que acaba de concluir el bachillerato y debe buscar trabajo urgente. El sueldo de su padre como repartidor de periódicos no es suficiente y su madrastra dejó de trabajar tras caer en depresión después del suceso familiar que les cambió la vida a los tres: la desaparición de su hermano menor.

Hace cinco años, Ben tenía a cargo a su hermano menor Eric, de tres años. Aquella tarde todo marchaba bien, jugaron y se divirtieron juntos hasta que Ben tuvo que salir a comprar algo de comer y como Eric era muy pequeño para dejarlo solo, lo llevó con él al supermercado. Al llegar, comenzaron a elegir los productos y al estar formados en la fila para pagar, a Eric le dieron ganas de ir al baño. Ben no lo podía creer, unos minutos antes de formarse le había preguntado si quería ir al baño, y había respondido que no. Ni modo, había que llevarlo. Una vez en el baño, el niño despareció. Ben salió corriendo a buscarlo por los pasillos, pensaba que estaba escondido, esperando ser encontrado y así reírse juntos, pero no. Estaba tan desesperado que comenzó a gritarle por su nombre, las personas notaron su preocupación, pero era demasiado tarde; Eric había desaparecido y desde entonces, Ben nunca ha dejado de pensar en él, y siempre ha creído y sentido que su hermano está vivo.

Cinco años después con una necesidad imperiosa de llevar dinero a su casa, entregó varias solicitudes, de trabajo, pero nada, hasta que le llamaron del mismo supermercado para que se presentara a trabajar en el turno de la noche. Ni siquiera sabía por qué había entregado una solicitud ahí, precisamente donde había desaparecido su hermano. El asunto es que comenzó a trabajar acomodando productor en las estanterías. Le resultaba un lugar desconocido porque después de lo ocurrido sólo se había acercado al lugar un par de veces. Al transcurrir los días, los dolorosos recuerdos se presentaban todo el tiempo, pero a pesar de ello, encontró amigos como Marty y Frank que le ayudan a sobrellevar la jornada. Ben no puede evitar buscar pistas sobre su hermano y pronto comienzan a aparecer. Ben está a punto de toparse con algo que no se imaginó jamás.