lunes, 10 de diciembre de 2018

Reseña: "La última bruja" de Mayte Navales

Título: La última bruja 

Autoconclusivo

Autor: Mayte Navales

Editorial: Ediciones Urano / Grupo Almuzara

ISBN: 978-84-16776-69-6

Nº de páginas: 320

Disponible en México

Los nombres tienen poder. Todos lo sabemos. Y los nombres de las brujas siempre han sido más poderosos que los de los humanos, pues contienen su esencia y su magia. Por eso los ocultan. Esta es la historia de dos brujas milenarias. Y de sus nombres. Y de cómo sobreviven al tiempo.

Greta nació en la Edad Media. Irati, mucho más vieja, pertenece a una raza extinta que ya no camina la Tierra. Es la última de su estirpe. Pero en el mundo quedan otras razas como la suya, tribus que conocen los secretos de los bosques primigenios. Y en el presente, un espíritu ancestral sobrevuela los sueños de un niño de aura azul. No solo las brujas ansían su corazón. Solo necesitan su nombre…
Debo admitir una cosa, no estaba muy segura de leer este libro, pero Annie (Trance de letras) me animó, ya que ella iba a leerlo también.

Lo primero que noté cuando llegó fue que la novela tenía una letra enorme y se trataba de un libro relativamente pequeño, de páginas cortas que me hicieron pensar que lo terminaría en poco tiempo. La verdad es que no fue así. Me tardé un poco más de lo que hubiera esperado pero no se debió a que la novela fuera mala. No lo es.

Nos encontramos con Irati una bruja única y muy sabia que, a pesar de no ser el único personaje importante en esta historia de varios protagonistas, para mí es la principal. 

Durante el paso de las páginas veremos como el presente y el pasado se entretejen contándonos sobre la vida de Irati y Greta, una niña que, luego de pasar por un momento horrible siendo tan joven, termina siendo criada y educada por la primera. 
Cuando miro en el fuego y busco en el futuro, todavía veo sangre. 
La novela comienza muy lentamente; la trama va despacio, con calma, y mientras avanza nos muestra su lado más oscuro. Curiosamente, esta oscuridad no viene precisamente de la brujería, en la cual se explora mucho la sabiduría de las mujeres consideradas con este título, sino del lado humano.

La historia tiene su lado fantástico, pero no es lo que me gustaría destacar de la novela. Como comenté, el lado oscuro de la novela se enfoca, sobre todo, en las acciones y pensamientos de los personajes que, aunque tengan magia en su interior, siguen exponiendo su lado humano y, en ocasiones, primitivo.

Pienso que no es una novela de terror, pero sí tiene suspenso, y esa aura oscura que le confieren los personajes lo puede volver un poco pesado para algunas personas. Sin embargo, a mí me gustó mucho. Me agradó ver que la autora, a pesar de apoyarse en una historia sobre magia, su principal trama se encuentra en las acciones de los personajes (brujos o no). Sus decisiones y consecuencias. 

Actualmente la noción sobre los brujos se ve relacionada con el aspecto juvenil, lo que la lleva a parecer algo cómico y con mucha fantasía; y aunque esta novela tiene su dosis de fantasía oscura, nos muestra también que se trata de una trama muy seria y llena de temas turbios.

Por esta razón no la recomiendo para un publico más juvenil, pues tiene temas que probablemente, para los jóvenes, serían más suavizados en otras obras. Además, pienso que a algunos de ellos podría llegar a aburrirles. 

Sin duda es un libro para un publico más maduro que sea capaz de seguir el hilo de la lectura sin dejar de lado su gusto por la fantasía (en este caso fantasía oscura).
La nuestra ha sido una vida oscura y peligrosa [...]
Conclusión

Si están buscando un libro oscuro, que recalque temas como violencia, traición, magia oscura y la antigua sabiduría de las brujas, este es un libro que va a gustarles. Para mí, es un libro que retrata la imagen clásica que alguna vez se tuvo sobre las brujas (mujeres sabias pero peligrosas), mientras nos adentra en una trama lóbrega y con una dosis de suspenso.  
¿Qué opinan? ¿Algún fan de la fantasía oscura?
¿Les gustaría leerlo? :D

*Gracias a Ediciones Urano por el libro :)
¡Gracias por leerme!

Iniciemos la semana cantando y tarareando #244

¡Buenos días, Lectores! :3 Hoy tengo ganas de traer una canción navideña (en este caso un cover) porque he visto un montón de arboles de navidad atascando las redes sociales xD Y yo aún no pongo el mío, peeero ya hemos estado poniendo canciones de navidad en mi casa ;) Así que, ¡Navidad! Jajaja :) 


¿Cuales son sus canciones favoritas de navidad? :)
 ¿O tal vez no festejan mucho estas fechas? 
Cuéntenme :D Y que tengan bonito inicio de semana

martes, 4 de diciembre de 2018

Reseña: "Muerta en vida" de Elizabeth Scott


Autoconclusivo

Autor: Elizabeth Scott

Editorial: Nueva imagen

ISBN: 9786074382266

Nº de páginas: 175

Disponible en México

Una niña de diez años no regresa de su paseo escolar. El responsable es uno de los seres más repugnantes que haya imaginado autor alguno. Tan despreciable e indignante como algunos que andan por ahí, en la vida real, caminando por las calles, acechando, fraguando y llevando a cabo el crimen perfecto.

La aventura desdichada que padece esta niña nos lleva a reflexionar sobre las más profundas complejidades de nuestra propia parte oscura. Nadie sabe en qué abismo puede llegar a encontrarse que lo lleve a tener que pensar y sentir tal como piensa y siente el propio verdugo.
Fue gracias a un reto lector del blog de Trance de letras (El lector inquieto), que decidí leer este libro. Sinceramente yo no soy muy apegada a leer libros que retratan las facetas más horribles de la humanidad porque yo ya sé bien lo asquerosa que es, y no necesito que las lecturas me lo recuerden y mucho menos que me hagan profundizar en ello. ¡Duele! Pero me había unido al reto y pensé: tengo que lograrlo.

Afortunadamente para mí es un libro corto que se lee en pocas horas o no solo por su extensión, también por que se trata de capítulos concisos. Y quizás hasta menos tiempo; tuve que detenerme varias veces entre páginas debido a la situación con la que me encontré.

Creo que el título de un libro jamás explicó tan bien a su novela desde su comienzo. Es decir, si leemos la sinopsis, sabemos de qué va a tratar esta novela, pero siempre está esa parte del libro que te mete en la piel del personaje principal y te hace comprender lo que el título quiere transmitir. Y demonios… con este libro… pff…

Desde que comenzamos con la historia sabemos que no va a ser fácil de digerir. Al menos parar mí así fue.

La voz claramente rota de la protagonista nos cuenta, mediante intervalos de tiempo, cómo es y cómo fue su vida antes de ser la persona que es. Vemos a través de sus ojos la crudeza de ser víctima de secuestrador y abusador sexual que la separó de su familia cuando tenía 10 años y la forma en que este sujeto la manipuló para convertirla en alguien totalmente diferente a la niña sana y feliz que un día fue.

Conforme la historia avanza, la protagonista hace hincapié en cómo este tipo de situaciones es manejada de diferente forma por la humanidad; muchas veces de manera errónea, como el hecho de culpar a la víctima de lo que le ocurrió en primer lugar, o culparla del hecho de no huir simplemente o hacer algo para escapar. Según la humanidad, siempre es culpa de la víctima.

También se critica mucho cómo estas cosas ocurren todos los días y la gente parece vivir con ello. Cómo notan algo raro o cómo sospechan y nadie dice ni hace nada parar evitar que estas cosas sigan pasando. Incluso señala cómo este tipo de personas horribles se encuentran a la vista de cualquiera y todos somos tan inocentes para dejarnos llevar por las “buenas apariencias”.

Pienso que este libro, a pesar de tratarse de una novela, retrata perfectamente la impotencia, el miedo y el pesar, que llega a sufrir una persona que ha sido o es víctima de algo como esto. Lo cual, desgraciadamente y como bien expone la autora, no excluye a los niños.

Llegados a este punto, creo que les conté muy bien de qué trata la historia sin destriparla; así que quiero hablar ahora de lo que me hizo sentir:

El dolor en cada página se siente en carne viva sin la necesidad de entrar en algunos detalles. Y, para mí, fue algo horrible tener que vivir en la mente de la protagonista. Dolía mucho.

El mundo es una porquería… creo que eso todos lo sabemos sin necesidad de que un libro nos lo recuerde, pero hay muchas personas que no lo saben, que no lo entienden y que se afanan en ignorarlo. Pero saberlo no significa que debamos vivir amargados; significa que debemos ser precavidos y más unidos al buscar una sociedad sana. No podemos dejar disfrutar la vida por culpa de personas malintencionadas, pero también podemos obligar a esas personas (o depredadores) a dejar de hacer lo que hacen si no pueden herirnos.

Y claro, ayudaría que las leyes y los gobiernos no fueran tan corruptos...

Ya sé, es complicado y suena utópico, pero es así. Somos seres humanos y deberíamos poder comprender lo que es bueno y lo que es malo, y así no dañarnos y colaborar entre nosotros.

Cuando estaba leyendo esta novela, me costó mucho trabajo no dejarla sin terminar cada vez que alguna frase reflexiva o escena me revolvía el estómago (afortunadamente es un libro con censura en varias escenas, lo cual ayuda mucho a centrarte en la mentalidad de la protagonista y lo que intenta explicar, dejando de lado el morbo que algunos pudieran sentir).

Leerlo es complicado, no lo voy a negar, pero no por eso debe ignorarse, porque hacer algo así es como querer ignorar que estas cosas pasan en el mundo; así que ese fue uno de los incentivos que tuve para terminarlo.

Pienso que es uno de esos libros que los padres deberían leer, que jóvenes de ciertas edades deberían leer y que, cualquiera que haya culpado a una víctima de este tipo de situaciones (ya sea culparlo por ser raptado o culparlo por no hacer nada para escapar), debe leer y darse cuenta de que su error.

Ya sea que una mujer, un hombre, un niño o niña o una persona mayor haya sido víctima de algo así, jamás se le debe culpar ni ridiculizar de cualquier manera.

En este libro se muestra muy bien la forma en la que un abusivo, secuestrador y abusador sexual es capaz de manipular a su víctima de una forma tal, que la invalida para pensar por sí misma, llevándola al punto de no ser más que un objeto al cual manipular a su gusto.

Todos estos sentimientos que dejó el libro en mí, al igual que las enseñanzas, me llevaron a escribir esta reseña casi en cuanto lo terminé y creo que he plasmado todo lo que quería contarles al respecto. Espero que le den una oportunidad; de verdad, es un libro que vale mucho la pena.
Pero nadie dice nada.
Nunca dicen nada.
Conclusión

Este libro me dejó agotada mentalmente, pero pienso que, sin duda, es una herramienta para abrir los ojos a algo que ocurre en nuestra sociedad día con día, y que es tan común que lo damos por hecho y nos apartamos; nos forzamos a ignorarlo. Es un libro que me dejó una marca y seguramente dejará marca en cualquiera que lo lea. Mientras menos ignoremos situaciones como las que tuvo que vivir la protagonista, más formas habrá de combatir a aquellas personas que le hacen un mal a otro.

Sí, es crudo y triste, pero la vida también tiene situaciones de este tipo. Quizás sonaré un poco dramática con esto pero: sean valientes y léanlo. Me gusta pensar que la lectura nos ayuda a no ignorar y a reflexionar sobre todo aquello que pasa en nuestro mundo, para que, al final, seamos mejores; y esta novela lo denota.
¿Qué opinan? ¿Lo leerían? ¿Ya lo leyeron?
¿Lo recomendarían?
Déjenme saber sus comentarios :)

¡Gracias por leerme! :D

lunes, 3 de diciembre de 2018

Iniciemos la semana cantando y tarareando #243

¡Buenos días, Lectores! Entramos en el último mes del año :O ¿Cómo van con sus lecturas, con sus retos literarios, con todo lo que se propusieron para este año? :)

Hoy, para escuchar, les dejo una de mis canciones favoritas de Amy Winehouse :3


¿Y qué están escuchando ustedes? :3 ¿Ya tienen planes para las fiestas?
¡Cuéntenme! :D

jueves, 29 de noviembre de 2018

Mi opinión lectora #23: Los blogueros, y otros creadores de contenido, somos humanos

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
¡Volvemos a los jueves con mi sección Mi opinión lectora! Esta vez con el numero 23 :') Sé que he tenido abandonada la sección pero prometo continuar con ella. ¡No crean que voy a detenerme solo porque la dejé pendiente un tiempo! ;)

Pero vamos a lo que nos compete hoy...

Como muchos se habrán dado cuenta, no he estado muy activa en el blog. Aun así, pienso que no es el año en el que menos activa he estado, pero es sí uno de ellos.

Cuando me encontraba en la universidad, esos cuatro años, fueron los más complicados para el blog. Me despertaba para balancear mi vida entre proyectos escolares, noticias literarias y lecturas; por la tarde tenía que asistir a la facultad, y en la noche volvía a casa para continuar entre proyectos y reseñas que me llevaban a desvelarme hasta las 5 de la mañana, para volver a levantarme dos horas después.

Llegué a un punto en el que empecé a pensar en abandonar el blog. ¿Por qué? No tenía mucho tiempo para leer, me costaba concentrarme al escribir reseñas, y el poco tiempo libre que tenía en mis fines de semana me la pasaba haciendo cosas que me alejaran de las lecturas y la escuela…

Estaba entrando en un punto de desesperación extrema. De hecho, si no mal recuerdo hubo ocasiones en las que posteaba solo una o dos entradas al mes. Resultaba incluso vergonzoso.

En fin, afortunadamente no me rendí y, aunque solo podía publicar pocas cositas al mes, continué sin detenerme. No voy a decir que eso no afectó al blog. No podía regresar comentarios, por lo que el tráfico en el blog disminuyó, pero muchas personas se quedaron y, de verdad, eso me hizo llorar como no tienen una idea.

Este año tuve muchos cambios en mi vida; tomé decisiones respecto a mi presente y futuro, así que me vi envuelta en situaciones ajenas al blog (creo que lo notaron). Ocurrió lo mismo que pasó en aquellos cuatro años: pocas entradas, poco tiempo para leer y aun así me obligué a continuar porque tengo un compromiso con las editoriales.

Para este mes de noviembre (finales de mes, más bien), he logrado darme cuenta de muchas cosas y sentar las bases para futuros proyectos. Aún tengo que trabajar mucho, pero siento que todo ese esfuerzo ha valido la pena.

Respecto a mis compromisos con el blog, bueno, cómo dije, se han visto menguados, pero la verdad es que siento que he retomado ritmo poco a poco en este último mes; y quiero decir gracias a las editoriales, pues han sido muy pacientes conmigo (voy lenta, pero no he cejado). Hoy en día la lista de libros pendientes es menor que hace algunos meses, así que creo que lograré terminar el año en ceros (yeih!).

Y a todos los que me han seguido comentando, ¡les agradezco mucho también! :’D

Decidí hacer esta entrada de esta manera porque hace poco, en una plática con una amiga bloguera, ella mencionó la frase “soy humana” para justificar su tiempo libre lejos del blog.

A veces pareciera que nos encasillamos en llevar acabo nuestro trabajo bloguero y, por eso, las personas llegan a creer que no tenemos una vida más allá del blog, pero la tenemos.

Sí, tenemos un compromiso con este espacio, pero muchos estamos aquí como un hobby, no por un impulso obligado o de necesidad; así que es normal que esas dos últimas palabras sean llenadas con otras situaciones tales como la necesidad de un trabajo y la obligación de mantener un hogar sano. Y, a veces, a algunas personas que nos leen se les olvida eso y nos vemos obligados a recordarles que “somos humanos”. ¿No les parece algo ridículo tener que llegar a esos extremos de señalar lo obvio?

Supongo que por razones como esta existen los bots que llenan de contenido (generalemente innecesario) el internet. ¿No? A menos que te paguen por eso y, bueno, se convierte en una obligación llenar el internet con contenido, el que sea, para subir y subir y subir contenido sin parar.

Pero bueno, siempre debemos recordar que los que estamos aquí detrás somos humanos, que tenemos una vida más allá de este espacio y que, aunque lo amamos (porque yo amo mi blog como no tienen una idea) desgraciadamente hay ocasiones en las que nos resulta imposible traer contenido.

A veces creo que hay que humanizar la pantalla… Sí, ya lo sé, lo sé, suena estúpido, pero me he topado con creadores de contenido (hablando fuera de los blogs literarios) que a veces abandonan las redes porque, cuando no suben contenido, ¡son atacados por eso!

Son personas que suben contenido gratis, para que la gente los vea, les comente e incluso descarguen gratis; pero dejan de subir contenido durante un tiempo o deciden que ya no pueden seguir subiendo contenido gratis y las personas comienzan a exigirles cosas, personas que ni siquiera aportaron una mísera moneda cuando esta persona abrió una campaña para que se les donara, o simplemente les exigen publicar como si fueran robots.
Lo dije antes: tener que recordarles que somos humanos a este tipo de personas (aquellas que nos atacan) es ridículo y es triste… pero parece que no hay de otra.

Y, en ocasiones, hasta a nosotros mismos como creadores se nos olvida y nos exigimos demás, llegando a puntos del fastidio que solo perjudican nuestro desempeño.

Pero bueno, ya me estoy yendo un poquito por las ramas. Solo quiero decir gracias a todas las personitas que siguen aquí, a las que me apoyan fuera del blog con palabras de aliento, a las editoriales por tenerme paciencia y a mí misma por no renunciar a pesar de todo.

El 2019 también vendrá lleno de cambios, pero he estado trabajando y estoy preparada para ello. He estado buscando un equilibrio entre mi vida y este espacio y creo que se está logrando¡así que vamos por más aventuras dentro y fuera del blog! ;)

¡Gracias por leerme! 
Si quieren hacer algún comentario, recuerden que son más que bienvenidos :D

lunes, 26 de noviembre de 2018

Iniciemos la semana cantando y tarareando #242

¡Buenos días, Lectores! Entramos en la última semana de noviembre.
¿Cómo van sus propósitos lectores? ¿Cómo van sus propósitos del año? :D
Mientras me cuenta, escuchen una canción :3


Algo de Jfla porque me encantan sus covers :3

¡Que tengan un bonito inicio de semana!