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jueves, 17 de enero de 2019

Mi opinión lectora #26: Alivia el estrés de los Retos literarios.

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
Después de las vacaciones, volvemos a la rutina y por lo tanto a esta sección del blog ;)

¿Cómo se encuentran, Lectores? ¿Cómo les fue de Navidad, Año nuevo y Reyes? Espero que bien. Si están pendientes del blog o las redes sociales del mismo, sabrán que estoy enferma de faringitis, lo cual me tiene un poquito ausente en el blog y alejada de las lecturas, pues con la tos que me da, termino con el cuerpo muy cansado y solo me quiero tumbar a dormir por las noches.

Pero bueno, me di el tiempo de escribir esta entrada que espero les parezca interesante.

Tengo varios temas en la cabeza y a veces me cuesta decidir cuál escoger para dar mi opinión. Sin embargo, dado que estamos en las primeras semanas del año y que tenemos la oportunidad de hablar al respecto, quiero abordar el tema que a muchos les / nos aqueja a principios-finales de año: Terminar los retos literarios. ¿A cuántos unirse? ¡El estrés!

Hace algunos años yo no era fan de los retos literarios porque sabía que no iba a acabarlos y, sinceramente, odio dejar las cosas a medias. Por ello no me unía a ningún reto.

No obstante, en 2015, mi mejor amiga-sis se esforzó en convencerme a entrar en un reto llamado “El desafío de colores”. Como imaginarán, yo me encontraba reacia, pero al final acepté y terminé por intentarlo. Recuerdo que ese año dije algo así como “no prometo nada”. Jajaja.

Curiosamente ese año terminé todos los retos a los que entré: completé mi lista de Goodreads, terminé el Desafío de colore y hasta terminé otro que hizo Alexis de “El final de la historia” llamado Reto hombres protagonistas.

Fue el primer año que me unía a algo así y que terminaba todos mis retos. Estoy segura de que eso ocurrió porque había terminado la universidad, me encontraba en una especie de “año sabático” donde estudiaba la Maestria desde casa, así que me resultó mucho más fácil lograrlo.

Pero al recapitular aquel año, me di cuenta de que había Lectores que habían hecho muchos más retos y que los habían terminado todos. ¿Por qué?

Preguntando un poco pude dar con la respuesta: Las lecturas variaban mucho de extensión, contaban los mismos libros para diversos retos, y al final, cuando habían llegado a diciembre, habían leído como locos solo para cumplir el reto, lo cual había dejado un sabor agridulce en muchos de los Lectores.

Recordé que al final de aquel 2015 también había sentido cierto estrés para terminar mis lecturas y retos... No me gustó eso. Desde ese momento comencé a tomarme los retos con un poco más de filosofía.
  1. Leo porque me gusta, no por obligación. Así que leer a la fuerza no me iba a servir de nada; solo terminaría enfadándome con la lectura y no era lo que pretendía. Así que, contra mi principio de “terminar todo lo que inicio”, decidí que iba disfrutar de las novelas que quisiera leer genuinamente.
  2. Voy a unirme a los retos que yo quiera sin coleccionar retos para presumir. Es decir, hacer más retos que otros no me hace mejor, así que hay que decidir sabiamente lo que quiero leer. Por ejemplo, no suelo leer muchos libros de romance, pero quiero leer más de ellos, así que he de unirme a retos que me inviten a leer este tipo de géneros. Siempre y cuando lo quiera hacer por gusto y no por acumular retos.
  3. No importa cuántos retos logre completar, lo que importa es que haya disfrutado las lecturas que estos retos me hayan traído. Esto es tan sencillo de explicar: ¿de qué sirve escoger el primer libro que tengas a la mano solo por cumplir con un reto? Es mejor escoger bien tus lecturas y disfrutarlas aunque no llenes el costalito.
  4. No son carreritas. No tiene caso correr al final de la carrera como loco si cruzar la meta no te va a satisfacer. Es decir, no voy a apurarme con las lecturas solamente porque el tiempo se me está acabando al llegar diciembre. Completar 10 o 100 lecturas es subjetivo, ya que puedo lograrlo leyendo libros cortos, mangas, historietas o cualquier cosa que tenga extensión corta y sea contable para llegar a la meta. Y eso no significa que lo esté disfrutando.
¿Por qué les traje este tema esta semana? Porque a lo largo de estas primeras semanas de enero he visto a muchos Lectores y Blogueros literarios estresados en las redes sociales, preguntándose si se van a unir o no a retos literarios por el simple hecho de que no están seguros de poder terminarlos.

No puedo decirles que no ha llegado un momento en el que yo no sienta que debo correr para terminarlos, pero me pongo un freno y trato de recordar por qué me uní a esos retos. 

Recuerden, si van a terminarlos, que sea por gusto y no por estrés. Únanse a los retos que los hagan felices porque los harán leer más de los géneros que les gustan o comenzar con géneros nuevos que quieren explorar; pero no entren a retos por buscar ser perfectos y terminarlos.

Si los terminan, ¡qué bueno! Pero si no, ¡no se apuren y disfruten de lo que hayan recorrido con ellos! Al menos ese es mi consejo para que disfruten de los retos literarios sin el estrés que a muchos les representa. 

¿Ustedes cómo se toman los retos literarios? ¿Relajados o con estrés al final del año? ¿Siempre los completan o no? ¿Disfrutan de ellos? :)

Déjenme sus comentarios :D ¡Estaré feliz de leerlos!

jueves, 20 de diciembre de 2018

Mi opinión lectora #25: ¿Los libros ya no caben? ¡A extenderse cual mala hierba!

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.


Hoy vamos a hablar de algo muy interesante... Al menos para mí (ja, ja), pues es un fenómeno que nos ocurre a todos en algún punto de nuestra lectora-existencia.

Soy como las malas hierbas, me voy extendiendo lentamente e invadiendo sutilmente nuevos espacios para colocar mis libros. 😀 Ya me apropié del mueble del stereo, de las bocinas, una mesa, etc.

Fueron las palabras de una bloguera literaria amiga mía que me hicieron dejar de lado el MOL de esta semana y traerles este (ji, ji, ji. ¡Amiga, no me odies! Pero eres patrocinadora oficial hoy).

¿Por qué este tema? Bueno, porque no me había puesto a pensar que, en efecto, hay Lectores que se van extendiendo por su hogar conforme su colección de novelas va creciendo.

Pienso que, si vives solo, no hay muchos conflictos al respecto. Pero cuando vives con tu familia… bueno.

Supongo que a todos nos ha pasado: llega un punto en el que tus libros ya no caben en tu librero y comienzas a invadir otros espacios de tu habitación. Pero si no puedes colocar tus libros dentro de tu zona, empiezas a buscar sitio en otros lados de la casa y, por lo tanto, comenzamos por invadir la sala  o el salón (suele ser el lugar más común para iniciar la invasión, ¡jo!).

Primero el propio librero que se encuentra ahí lleno de cosas como figurillas, películas, fotografías familiares; todo excepto libros (bueno, a veces sí hay libros, pero no son tuyos y nadie los lee).

Después, casualmente encontramos un espacio libre en la mesa de centro de la sala (o la mesa de té o la mesa baja); la pobre mesa lo único que tiene es un tapate y una planta en el centro. ¿Por qué no?

Y enseguida, vemos que, encima del estéreo que se encuentra de pie y las enormes bocinas de caja que se encuentran flanqueándolo, pueden ser candidatas ideales cual columnas-mostradores de nuestras novelas.

¡Ah! Y ahí hay un escritorio que solo tiene una computadora o recibos, y un montón de espacio libre. ¿Qué es lo más lógico que un escritorio debe tener?

¿No les ha pasado? Pues a mí no (ja, ja, ja)

Admito que alguna vez lo pensé, pero me di cuenta de que llevar mis libros a otro lado no iba a servir de nada, debido a que soy muy recelosa con mis cosas y además, no me gusta ver reguero y acumulación sin orden. Si viviera sola, probablemente no habría TANTO problema con invadir un poco aquí y allá, pero aun así creo que me lo pensaría.

Sin embargo, he notado que muchos Lectores comentan en redes que “ya empezaron a invadir X o Y” en su casa, ya que su colección de novelas ha crecido a tal punto de que no disponen más espacio en sus habitaciones.

Sinceramente, si yo viviera sola y contara con el dinero necesario, me haría una sola habitación para todos mis libros. Algo así como una biblioteca privada en la que me acomodaría a leer y de donde mis bebés literarios jamás saldrían (esto lo trataremos otro día ;) je, je).

Otra cosa que me lo impediría es que dentro de mi habitación nadie toca mis cosas, pero estando fuera de ella mi familia “tendría permitido” hacerlo y estoy segura de que incluso ellos los aprovecharían como pilares para ponerles sus cosas encima. ¡Y no voy a consentir eso!

Y todo esto lo comento porque, al menos en mi casa, sería colocarlos en áreas comunes y ahí las reglas cambian.

Pero sé bien, como dije antes, que hay Lectores a los que les viene bien expandirse dentro de su hogar y probablemente no tienen estos problemas con su familia. O no les dicen algo como “ya tienes muchos libros, véndelos o regálalos”. 

Porque según sé esa es otra situación: cuando ven que nos extendemos o que ya no caben nuestros bebés literarios, algunos parientes comienzan a decir que debemos deshacernos de ellos. ¡¿Qué?! ¡Pero si estos son los buenos y los amo! ¿Les ha pasado?

Es una locura literaria todo esto, ja, ja, pero una opinión al fin y al cabo.

Pero díganme una cosa, ¿de verdad pueden tener sus libros en otro lado? Sonaré loca pero yo no me puedo despegar de ellos (refiriéndome a que no puedo dejarlos en una zona que no sea mía). Aunque una vez mi hermano me dijo que tenía tantos libros que igual podría deshacerme de mi cama y hacer una cama de libros, de tal modo de que cupieran mejor... 

Qué lindo mi hermano contribuyendo a mi vicio, ¿cómo no se me había ocurrido? ¡Ja, ja, ja!

De hecho, prefiero deshacerme de los libros que no me gustan (sin importar sus portadas bonitas, como lo dije en el MOL#24), para tener espacio para los que sí me gustan y los libros pendientes.

Pero bueno, díganme: ¿soy la única que se siente así? ¿Ustedes prefieren tener todos sus libros en SU zona o también se apropian de otras habitaciones? ¿Los han criticado por tener muchos libros o no les dicen nada? ¿Sus familias respetan sus libros a pesar de estar en áreas comunes? ¿Quién más quiere una habitación para sus bebés literarios cual biblioteca personal? Je, je, je.

Espero sus comentarios, Lectores. 
Y muchas gracias por leer este Mi opinión lectora esta semana:D

jueves, 13 de diciembre de 2018

Mi opinión lectora #24: Cuando un libro es hermoso por fuera, pero no por dentro.

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Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
¿Nunca les ha pasado que miran un libro y la cubierta los enamora pero cuando comienzan a leerlo terminan odiándolo, y aun así no se quieren deshacer de él porque la portada es preciosa?

A mí sí… Bueno, la verdad es que ya no tanto. Pero cuando era adolescente era fácil que mi mente se viera atraída por la magia de la mercadotecnia y terminara comprando un libro por su hermosa cubierta y una sinopsis que parecía atractiva.

Como muchos sabrán, soy Diseñadora Gráfica, y no es un secreto que entre nosotros y los mercadólogos buscamos la mejor manera de vender un producto. Sea cual sea: como un libro.

La cubierta (y una parte de esta mejor conocida por muchos como portada), es la presentación del libro como producto. Así que es normal (y obvio) que se busque que no solo muestre la esencia de la novela, sino que también atraiga al mercado meta.

En fin, me he dado cuenta que esto afecta no solo al Lector, también a las editoriales que buscan comprar los derechos de estas novelas para ser traducidas a nuevos idiomas. ¿Por qué? He visto muchas novelas que, al salir en sus idiomas originales (generalmente en inglés, que es lo que generalmente consume), la gente se vuelve loca al ver tan solo la portada. Aún no saben bien de qué trata la novela, pero con ver la portada saben que quieren esos libros.

Esto provoca que, al ser un libro cotizado por los lectores de habla hispana, las editoriales se sientan atraídas y busquen adquirir los derechos para poder vender esos libros de este lado. En ocasiones, incluso, preguntan en redes si queremos o no que se conserven las portadas. Se han dado cuenta, ¿verdad?

No estoy criticando esto como si quisiera crucificar la situación o algo por el estilo. Solo estoy dando por hecho que nosotros le conferimos al libro la cualidad de ser un producto de lujo.

Curioso, ¿no? Y muchas veces no podemos, o nos resulta difícil, deshacernos de un libro de este tipo aunque su contenido no sea algo que nos agrade. Porque una portada cuya estética nos parece hermosa, no necesariamente equivale a que su interior vaya a ser de nuestro agrado.

En muchas ocasiones tanto el exterior como el interior nos gustan, ¡y eso nos hace Lectores afortunados! Pero en otras…

¿Qué les pasa a ustedes en estas situaciones? ¿Qué piensan cuando tienen un libro cuya cubierta aman pero cuyo interior no acabaron de querer?

A mí hace algunos años esto me mortificaba un poco porque quería quedarme con esas bonitas portadas pero su contenido me molestaba… Hoy en día, por cuestiones de necesidad y espacio, prefiero deshacerme de esos libros aunque tengan cubiertas bonitas. Jajaja. Necesito deshacerme de los libros que no me gustan para poder dejar los que sí. Ni modo. Además, seguramente habrá quienes sí los disfruten. ¿No?

Pero, como dije, sé que hay Lectores que, aunque odien la historia, si la portada les gusta, se lo quedan.

¿Ustedes qué hacen? ¿Han cambiado de opinión como yo o tal vez nunca fueron de mantener libros “bonitos” a pesar de su contenido? ¿O tal vez no les importa que no les gustara la historia y aún así los mantienen en su estantería?

Cuéntenme :D Y muchas gracias por pasar a leer la entrada MOL de esta semana ;) Espero sus comentarios :3

jueves, 29 de noviembre de 2018

Mi opinión lectora #23: Los blogueros, y otros creadores de contenido, somos humanos

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Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
¡Volvemos a los jueves con mi sección Mi opinión lectora! Esta vez con el numero 23 :') Sé que he tenido abandonada la sección pero prometo continuar con ella. ¡No crean que voy a detenerme solo porque la dejé pendiente un tiempo! ;)

Pero vamos a lo que nos compete hoy...

Como muchos se habrán dado cuenta, no he estado muy activa en el blog. Aun así, pienso que no es el año en el que menos activa he estado, pero es sí uno de ellos.

Cuando me encontraba en la universidad, esos cuatro años, fueron los más complicados para el blog. Me despertaba para balancear mi vida entre proyectos escolares, noticias literarias y lecturas; por la tarde tenía que asistir a la facultad, y en la noche volvía a casa para continuar entre proyectos y reseñas que me llevaban a desvelarme hasta las 5 de la mañana, para volver a levantarme dos horas después.

Llegué a un punto en el que empecé a pensar en abandonar el blog. ¿Por qué? No tenía mucho tiempo para leer, me costaba concentrarme al escribir reseñas, y el poco tiempo libre que tenía en mis fines de semana me la pasaba haciendo cosas que me alejaran de las lecturas y la escuela…

Estaba entrando en un punto de desesperación extrema. De hecho, si no mal recuerdo hubo ocasiones en las que posteaba solo una o dos entradas al mes. Resultaba incluso vergonzoso.

En fin, afortunadamente no me rendí y, aunque solo podía publicar pocas cositas al mes, continué sin detenerme. No voy a decir que eso no afectó al blog. No podía regresar comentarios, por lo que el tráfico en el blog disminuyó, pero muchas personas se quedaron y, de verdad, eso me hizo llorar como no tienen una idea.

Este año tuve muchos cambios en mi vida; tomé decisiones respecto a mi presente y futuro, así que me vi envuelta en situaciones ajenas al blog (creo que lo notaron). Ocurrió lo mismo que pasó en aquellos cuatro años: pocas entradas, poco tiempo para leer y aun así me obligué a continuar porque tengo un compromiso con las editoriales.

Para este mes de noviembre (finales de mes, más bien), he logrado darme cuenta de muchas cosas y sentar las bases para futuros proyectos. Aún tengo que trabajar mucho, pero siento que todo ese esfuerzo ha valido la pena.

Respecto a mis compromisos con el blog, bueno, cómo dije, se han visto menguados, pero la verdad es que siento que he retomado ritmo poco a poco en este último mes; y quiero decir gracias a las editoriales, pues han sido muy pacientes conmigo (voy lenta, pero no he cejado). Hoy en día la lista de libros pendientes es menor que hace algunos meses, así que creo que lograré terminar el año en ceros (yeih!).

Y a todos los que me han seguido comentando, ¡les agradezco mucho también! :’D

Decidí hacer esta entrada de esta manera porque hace poco, en una plática con una amiga bloguera, ella mencionó la frase “soy humana” para justificar su tiempo libre lejos del blog.

A veces pareciera que nos encasillamos en llevar acabo nuestro trabajo bloguero y, por eso, las personas llegan a creer que no tenemos una vida más allá del blog, pero la tenemos.

Sí, tenemos un compromiso con este espacio, pero muchos estamos aquí como un hobby, no por un impulso obligado o de necesidad; así que es normal que esas dos últimas palabras sean llenadas con otras situaciones tales como la necesidad de un trabajo y la obligación de mantener un hogar sano. Y, a veces, a algunas personas que nos leen se les olvida eso y nos vemos obligados a recordarles que “somos humanos”. ¿No les parece algo ridículo tener que llegar a esos extremos de señalar lo obvio?

Supongo que por razones como esta existen los bots que llenan de contenido (generalemente innecesario) el internet. ¿No? A menos que te paguen por eso y, bueno, se convierte en una obligación llenar el internet con contenido, el que sea, para subir y subir y subir contenido sin parar.

Pero bueno, siempre debemos recordar que los que estamos aquí detrás somos humanos, que tenemos una vida más allá de este espacio y que, aunque lo amamos (porque yo amo mi blog como no tienen una idea) desgraciadamente hay ocasiones en las que nos resulta imposible traer contenido.

A veces creo que hay que humanizar la pantalla… Sí, ya lo sé, lo sé, suena estúpido, pero me he topado con creadores de contenido (hablando fuera de los blogs literarios) que a veces abandonan las redes porque, cuando no suben contenido, ¡son atacados por eso!

Son personas que suben contenido gratis, para que la gente los vea, les comente e incluso descarguen gratis; pero dejan de subir contenido durante un tiempo o deciden que ya no pueden seguir subiendo contenido gratis y las personas comienzan a exigirles cosas, personas que ni siquiera aportaron una mísera moneda cuando esta persona abrió una campaña para que se les donara, o simplemente les exigen publicar como si fueran robots.
Lo dije antes: tener que recordarles que somos humanos a este tipo de personas (aquellas que nos atacan) es ridículo y es triste… pero parece que no hay de otra.

Y, en ocasiones, hasta a nosotros mismos como creadores se nos olvida y nos exigimos demás, llegando a puntos del fastidio que solo perjudican nuestro desempeño.

Pero bueno, ya me estoy yendo un poquito por las ramas. Solo quiero decir gracias a todas las personitas que siguen aquí, a las que me apoyan fuera del blog con palabras de aliento, a las editoriales por tenerme paciencia y a mí misma por no renunciar a pesar de todo.

El 2019 también vendrá lleno de cambios, pero he estado trabajando y estoy preparada para ello. He estado buscando un equilibrio entre mi vida y este espacio y creo que se está logrando¡así que vamos por más aventuras dentro y fuera del blog! ;)

¡Gracias por leerme! 
Si quieren hacer algún comentario, recuerden que son más que bienvenidos :D

jueves, 28 de junio de 2018

Mi opinión lectora #22: ¿“Es un autor mexicano, ¡deberías apoyarlo!”?

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Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.

Ya vamos por la entrada No. 21. ¡Qué bonito! Sé que he tenido tropiezos con estas entradas, pero siempre intento no flaquear :)

Bueno, la entrada de hoy sale a colación por algo que me dijeron hace poco. Resulta que fui a una reunión que hablando con algunas personas mayores, se enteraron de que tengo un blog literario, por ende leo, etc… Entonces comenzaron a preguntarme por mis gustos lectores, y entre ellos se me preguntó si leía a muchos autores mexicanos.

Lo pensé y la verdad es que no. No leo a muchos autores mexicanos porque en su mayoría tocan temas que no me interesan o, de los que me interesan, publican cosas que son decepcionantes.

Comenté esto y la respuesta fue lo siguiente: ¡Pero sin son autores mexicanos DEBERÍAS apoyarlos!

Ya había escuchado eso antes, pero la sensación volvió fuerte cuando me golpeó aquello de la gente que tiene una fe ciega… No todos, sé que no todos, pero mucha gente, sigue a otros porque “son mexicanos, porque parece que sí sabe, porque me ha ayudado antes…”, etc.

Tenemos esa manía de que le debemos nuestra fidelidad incondicional y apoyo a alguien solo porque encontramos una cosa en la cual relacionarnos con él o ella o que le “debemos” algo.

Es decir, puede que una persona no haya demostrado CAPACIDAD o APTITUD para algo, pero ya lo seguimos ciegamente porque tiene dinero, porque es famoso, porque es gracioso, porque me cae bien o porque le debo algo. “Tengo que seguirlo”.

Creo que ni siquiera de pequeña entendí esta situación. Siempre me ha enojado mucho cuando alguien me dice “tienes que”, je je.

Entonces, cuando alguien me sale con su “tienes que apoyar autores mexicanos porque son de tu país”, me molesta. Si me dan una buena razón para leer a un autor, sea el que sea, con gusto lo leo y me formo mi propia opinión. Pero si me vienen a decir “tienes que”, NO.

Y creo que salté más respecto a esto porque últimamente en mi país salen muchos libros de personas que no tienen algo bueno que decir, pero sí que les dejan dinero a las empresas.

Y yo lo comprendo, las empresas no funcionan como caridad, y así como están las cosas todo el país hay que poner atención en la situación financiera, así que hay que publicar algo que “se venda seguro porque mucha gente sigue a esta persona”, pero hay mucho talento en mi país que no es escuchado solo porque no son famosos. Y eso sinceramente me pone muy triste, porque, al final incluso suelen ser publicados por editoriales de FUERA del país…

Qué triste que en tu casa no te quiera publicar incluso tras haber DEMOSTRADO que tienes talento para contar algo de calidad, y que mejor en otros países te abran las puertas.

Por eso me niego a simplemente a apoyar a alguien ciegamente sin haber visto su trabajo.

Soy accesible las lecturas de autores mexicanos, por ejemplo, autopublicados que me envíen géneros que me gusta leer y me he encontrado historias muy buenas. Pero no me van a ver diciendo en la reseña que me encantó simplemente porque el autor es mexicano… Y que todos deberían leerlo simplemente porque es mexicano…

Me desespera cuando alguien dice: “deberías apoyarlo porque es mexicano”. ¡Pfff! Sé que lo repetí mil veces en estos párrafos, pero, cuando me dijeron aquello, tuve que cambiar la conversación enseguida, si no me iba a encender diciéndoles todo lo que pienso al respecto de esa manera de pensar y seguramente, como estas personas son de esas personas necias, me iban a decir que estaba mal sin siquiera ponerse a pensar lo que les intentaba decir.

Así que, en resumen, y para que no haya malos entendidos. Yo no estoy en contra de los escritores mexicanos; estoy en contra de que me digan que DEBO apoyar a un autor mexicano por el simple hecho de ser mexicano.

De hecho me encanta dar una mano a cualquier autor que, al leerlo, deje en mi el deseo de apoyarlo en su camino de escritor :) 

Pero bueno. Este es uno de esos temas de no acabar, que podríamos hacer una tesis al respecto. Jajaja. 

¿Cómo ven esta situación? ¿Alguna vez les han dicho algo similar? ¿Alguna vez les han dicho el “tienes que apoyarlo porque es de tu país”? ¿Qué opinan de estas situaciones?

Déjenme su opinión, por favor; me gustaría leerla. ¡Y muchas gracias por pasarse de nuevo a leerme! :D

¡Saludos!

jueves, 21 de junio de 2018

Mi opinión lectora #21: Dejo de leer autores porque no cambian su fórmula

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Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
¡Hola, Lectores! Volvemos a esta sección con un poco de calma y una opinión cortita. Gracias por volver a leerme, y a quienes son nuevos, ¡bienvenidos!

Hoy voy a hablarles de aquellos autores que... dejé de seguir, dejé de leer y esta es la razón.

Recuerdo cuando conocí a varios autores juveniles durante mi adolescencia. Estaba tan prendada de sus historias que, en cuanto se publicaba un libro nuevo, corría a comprarlo.

Eso sí, no me pasaba con todos; tenía mis preferidos.


Pero con el paso del tiempo sus lecturas se volvieron predecibles y, para mí, cero creativas. Era como ver que se había copiado su propio trabajo, porque, a pesar de que eran obras diferentes o incluso de géneros diferentes, continuaban llevando una lógica muy parecida en todas sus novelas. Así que ya no había sorpresas.

Es triste cuando un autor no se reinventa, cuando no intenta nuevas estrategias de trama; pero también comprendo que no lo hagan y que, incluso, tengan una grupo muy selecto de lectores y por ello utilicen la misma formula una y otra vez.

Ejemplo personal de esto son los libros de romance. No tengo nada en contra de ellos, solo quiero decir que yo no soy fanática porque tiendo a conocerme el modo en que operan ese tipo de historias. Pero comprendo que a muchos lectores les encanten los libros románticos. Es un género del cual probablemente no se aburren nunca e incluso es su favorito. ¡Me alegro, eso está bien! Pero a mí no me ocurre así con ellos.

Pero, lo repito, me gusta mucho cuando los autores de mis géneros favoritos se reinventan y crean giros que no te esperabas que ocurrieran en la historia de tal o cuál autor.

Por eso, en las ocasiones en que esto no pasa, dejan de gustarme las historias de algunos autores y dejo de leerlos. Aunque a veces dejo pasar un tiempo y, por curiosidad, vuelvo a leer alguna novela nueva y, a veces, me encuentro con sorpresas; otras no. Jejeje.


¿Qué opinan ustedes cuando el autor que, por un momento amaban, deja de gustarles? ¿Dejan de seguirlo? O tal vez nunca han tenido este problema con el autor que les gusta. Cuéntenme :)

Se trató de una entrada corta pero, a mi parecer, interesante para conocer sus opiniones. Nuevamente les agradezco que me lean y me dejen sus opiniones :D Ya saben que siempre tengo altibajos pero estoy muy contenta de volver a ponerme al corriente aquí. 

jueves, 31 de mayo de 2018

Mi opinión lectora #20: Cuidado con las colaboraciones abusivas (crónica personal)

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Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.

Ya tenía pensado el tema de hoy, de hecho ya lo tengo escrito, pero ocurrió algo esta semana que me hizo replantearme la entrada que quería compartirles este jueves. De una vez les aviso que será larga, pero espero que la lean porque creo que puede llegar a ayudar a otros.

Hoy vengo a tocar un tema como bloguera literaria y no únicamente como lectora, pero espero que a muchos les sirva de algo, ya que sé que muchos de los que me leen también son blogueros.

Quiero aclarar que no voy a decir nombre de los involucrados en este caso, solo hablaré de mi persona. ¿Por qué? Porque no quiero estarme peleando con nadie innecesariamente (nunca entienden razones) y solo quiero hablar de la situación que me ocurrió que, a mi parecer, fue una cuestión bastante abusiva.

jueves, 24 de mayo de 2018

Mi opinión lectora #19: Leer con o sin ruido/música

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
¡Hola, Lectores! Hoy vamos a tratar un tema sencillo :) ¿A ustedes les gusta leer con o sin ruido/música? ¿O pueden hacerlo con o sin ruido?

Sé de muchos Lectores que no tienen ningún problema a la hora de leer con los audífonos puestos, escuchando la música que les gusta… ¡Pero yo no puedo!

De hecho, no puedo leer si hay ruido a mí alrededor, sobre todo personas platicando o gente caminando cerca. Recuerdo que en la universidad me costaba mucho leer en las horas libres, porque mis compañeros ponían música o se ponían a platicar o hasta jugar en la computadora, así que yo no me podía concentrar en la lectura.

Las pocas veces que pude leer con tranquilidad fue porque eran días lluviosos de finales de año y la mayoría de mis compañeros se quedaban dormidos sobre los restiradores durante las horas libres. Así que solo éramos la lluvia, mi libro traído de casa y yo. Y, bueno, algún compañero que estaba trabajando en su computadora, pero con los audífonos puestos, dejando dormir a todos alrededor.

Cuando escucho música me animo a cantar, a trabajar e, incluso, a escribir; pero no puedo leer. Cuando hay conversaciones cercanas, mi cerebro se concentra en las palabras (aunque realmente no me interese de lo que se esté hablando); incluso me pasa con los murmullos en lugares grandes.

Como cuando vas a un centro comercial y se escucha el murmullo del público… y simplemente no puedo concentrarme en mi lectura.

Por eso, generalmente no llevo libros conmigo, pues ni siquiera puedo concentrarme en el libro que tengo entre las manos.

Sin embargo, cuando llueve, el constante murmullo ininterrumpido de la lluvia golpeando superficies, no me molesta… 

Mi teoría es que es casi mecánico, constante, con ritmo. En cambio, las conversaciones y las canciones tienen diferentes momentos de cambio.

Ustedes no lo saben, pero vivo junto a un infierno inmobiliario: un salón de fiestas. Los fines de semana suelen estar plagados de música (por cierto, generalmente es música que no me gusta); así que, los primeros fines de semana, aquello fue un infierno. ¡No podía leer!

Dado que ya conocía este aspecto mío… decidí que iba a darle remedio de alguna manera: descargué una pista de sonido de lluvia. Terminé usando mis audífonos, escuchando sonidos de lluvia y leyendo sobre mi cama.


Dicen que el ruido blanco también funciona, pero nunca lo he probado porque el ruido blanco por sí solo me da ansias. La cosa es que terminé convencida de que yo no puedo leer mientras esté escuchando música o ruido en general, porque eso me ayudan a otras cosas, como trabajar, no a leer.

Sin embargo, sé bien que hay personas que leen muy bien mientras escuchan música, y otras que realmente no soportan ni un poco de ruido y por eso, incluso leen de noche.

De hecho yo prefiero leer de noche porque no hay ruido y nadie me interrumpe; pero últimamente no puedo quedarme tan tarde a leer, así que mi rutina de lectura a cambiado poco a poco.

¿A ustedes cómo les va con este tema? ¿Pueden leer con ruido y/o música? ¿O prefieren que no haya ni un solo ruido?

También sé que hay personas que sin ruido no pueden concentrarse en su lectura. Esto me parece un poco más raro en realidad, pero cada quien es un mundo y eso se comprende.

Déjenme saber su opinión :D Muchas gracias por leerme una semana más. Y siento no haber estado presente por aquí la semana pasada, pero me enfermé gravemente :S Pero ya estoy de vuelta ;)

¡Que tengan bonita tarde!

jueves, 10 de mayo de 2018

Mi opinión lectora #18: Leer sin conocer la sinopsis, booktrailers, avances, título, etc…

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.

No hace mucho, mientras leía algunos blogs, me di cuenta de algo que antes había dado por hecho. No es algo extraordinario, así que era común que lo dejara pasar.

Muchos Lectores prefieren no leer sinopsis ni avances ni ver booktrailers y se van directamente a leer el libro tras ver la portada y el título. O, incluso, algunos ni siquiera conocen el título y se aventuran a leerlo. Los famosos libros a ciegas.

Tengo amigos que son así. Prefieren hacer esto a que, de alguna forma, el resto de los avances les eche a perder la trama. Es, como dije, algo común, y aunque lo entiendo, me parece extraordinario.

Respecto a mi persona, tiendo a juzgar bastante bien los libros cuando leo la sinopsis. Es decir, me conozco y sé, al leer una sinopsis, si un libro me gustará o no. Bueno, tal vez haya algún libro que me sorprenda, pero generalmente estoy un 90% segura de lo que me encontraré y si me agradará o no.

No puedo imaginar leer un libro sin saber de qué trata. Quizás algunos dirán que esto me hace mala lectora, pues no me vuelve capaz de, por ejemplo, comprar un libro cualquiera envuelto en papel, sin saber qué es lo que me depara y leerlo.

No creo que eso signifique ser buena o mala lectora. Nada de eso.

Sencillamente tengo mis gustos, y aunque a veces pruebo libros con temáticas nuevas, soy consciente cuando lo hago y lo que estoy por empezar. De hecho, soy de leer sinopsis y ver booktrailers. 

Aunque es verdad que no veo avances a menos que se trate de libros posteriores al primero. Tampoco me gusta mucho leer reseñas de un libro que estoy por comenzar. Pero sé de Lectores que sí leen reseñas de un libro que están por leer.

En mi caso, sí leo reseñas de libros que aún tardaré en leer o tengo curiosidad por comprar.

Así que me cuesta entender que alguien no quiera enterarse un poco de lo que está a punto de leer.

¿Por qué hacen esto? ¿Es por la expectativa que genera esta situación? ¿Es porque se sienten spoileados si leen la sinopsis? La verdad es que hasta el día de hoy no me he animado a preguntarles a mis amigos la razón.

Así que, en esta ocasión, la entrada es para hacerles unas preguntas: ¿ustedes empezarían a leer un libro sin saber de qué trata? Si es así, ¿por qué? ¿O son como yo y prefieren leer por lo menos las sinopsis?

Por favor, háganme saber su opinión. También si tienen una teoría o saben las razones por las cuales otros Lectores no leen ni siquiera el título o la sinopsis, cuéntenme, ¡me encantará leerlos! 

Gracias por estar aquí una semana más y disculpen la que entrada fuera tan corta, ¡pero el tema me comía el cerebro! Quiero ver qué opinan :D

¡Saludos! :3

jueves, 3 de mayo de 2018

Mi opinión lectora #17: Padres que no saben lo que leen sus hijos.

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
Este es un tema que quizás ya está muy leído, visto y hablado. Y, a pesar de eso, parece que los padres siguen ignorándolo.

Hace tiempo que no visito una librería (cuestión de tiempo y carencia de transporte). Pero cada que voy allí, soy de las que corre a ver libros de temáticas infantiles y juveniles. Sí, espero llegar a ser una anciana de 90 y aún leer esas novelas, sobre todo las de fantasía :D

El punto es que está claro, cada que entro ahí, que los chicos y chicas van con sus padres y son descuidados por ellos. Tengo muy presente una imagen de una niña de unos 12 años que tenía entre sus manos el segundo libro de la saga de las 50 sombras de Grey y estaba en la fila para pagar frente a mí.

Al parecer iba con una amiga y esta le preguntó que si su mamá la dejaba leer “eso”. La respuesta fue inmediata y seguida de una risa traviesa:

“Le dije que es una novela policíaca”.

Fácil y sencillo. Sí señora, su hija la está llamando tonta.

Yo también tuve su edad y sabía por dónde engañar a mis padres cuando quería que no se enteraran de algo pero, es claro, los padres no son tontos, solo se “hacen los tontos”. Mis padres siempre sabían cuándo quería engañarlos y, si era necesario, intervenían.

Hoy en día la tendencia parece ser tener hijos porque es necesario tenerlos y dejarlos crecer como puedan porque los padres tienen el pretexto de que está muy ocupados trabajando para mantenerlos.

¿Eh?

Lo entiendo, la economía es muy mala y a la mejor en unos años la clase media no vamos a poder mantener a un hijo con lo que nos pagan en el trabajo… pero, ¿para qué tener un hijo si no le vamos a prestar la debida atención para criarlos para ser buenas personas?

Creo que todos sabemos del ejercito de “sumisas” que se vino luego de que salió aquella saga. ¿No? Chamacas menores de 16 años que querían a un hombre rico que las tratara con la punta del pie (por cierto, un tipo sin experiencia alguna en el bdsm por lo que entendí)…

WTF? ¿Cómo fue que todas esas menores terminaron conociendo ese libro y proclamándose “sumisas” a esa edad?

Fácil: a sus padres les importaba un pepino lo que leían.

También me atrevería a decir que la librería tenía un poco de responsabilidad sobre ello. Es decir, a esas alturas el éxito del tema que trataba el libro era claro… pero bueno, ellos buscaban vender. Nada más.

No se les puede culpar del todo, era claro que los padres debían haber estado vigilando a sus retoñitos…

Otro ejemplo lejos de los libros eróticos:

En otra ocasión me pasó que le recomendé un libro a una amiga para su hijo que tenía cinco años en aquel entonces. Era un libro que hablaba sobre cómo vencer el miedo (usaba “palabras mágicas a modo de hechizo”).

Cuando mi amiga se dio cuenta de que su hijo empezaba a rimar, pegó el grito en el cielo. Resulta que dejó al niño leer el libro para que practicara la lectura, pero ella nunca se inmiscuyó para leer con él. Y como ellos son muy devotos a su religión, aquello le pareció la blasfemia

Yo no había tenido problemas con ella sobre esto antes; ni siquiera con temas que, en teoría, son ajenos a su religión; así que yo no pensé que esas palabras, que básicamente eran de juego, le fueran a afectar.

Pero sí. Se enojó conmigo. Pero ahí me di cuenta de que los padres ni siquiera leen los libros infantiles, y le sueltan cualquier libro al niño mientras este tenga una cubierta bonita.

Desde entonces, cada vez que reseño un libro infantil, recomiendo que sea un libro que se lea junto con el menor. No solo para atraer su atención a la lectura y fomentar la comunicación, ¡también para que los padres sepan qué les compran a sus hijos!

Hace mucha falta esto, porque muchos piensan que leer es una forma de entretenimiento y nada más. No, al leer se crea una opinión y se adquieren conocimientos, así como la curiosidad de probar cosas nuevas.

Por ejemplo, ¿nunca les ha pasado que leen respecto a un platillo o una receta y en su mente surge la mera idea de cocinarlo y probarlo algún día?

No es un secreto que los libros cambian nuestra forma de ser y de pensar

Pero también hay que saber que los libros no siempre dicen la verdad respecto a un tema, así que nos vuelven críticos y no meros creyentes de lo que está ahí escrito (volvemos al ejemplo de las niñas “sumisas” que no tienen idea de lo que es el bdsm de verdad…). Las mentes que hayan adquirido más experiencia probablemente se cuestionarán lo que hayan leído. Esto requiere tiempo para aprender y conocer y discernir.

Entonces, ¿por qué no estar al tanto de lo que leen sus hijos? Tampoco digo que los padres deberían leer todas las novelas que sus hijos leen (si mis padres hubieran tenido que leer los que yo leía, no acaban con la lista, jajaja); pero sí pueden preguntarle a sus hijos de qué trata la historia, preguntar qué les va pareciendo, e incluso investigar sobre el título en internet. Existimos muchos reseñadores, ejem…

Filtros hay.

Sé que los padres suelen sentarse con sus hijos para preguntarles sobre la escuela, así que, ¿por qué no aprovechar esta oportunidad para preguntarles sobre sus lecturas, sus hobbies, sus amigos y demás temas de interés…?

Insisto, es importante que los padres se involucren en las lecturas de sus hijos, de lo contrario, después veremos adultos inconformes, queriendo que cancelen la publicación de novelas, solo porque ellos tuvieron la culpa por no revisar lo que sus hijos leían…Y, además, se crían jóvenes con falsas ideas respecto a lo que leyeron. 

¿Y qué culpa tenemos los demás de que los padres no estén al pendiente y luego se ofendan?

¿Qué opinan de esto, Lectores? ¿Creen que exagero? Háganme saber sus comentarios :D Me gustaría escucharlos.

Y gracias por estar aquí una semana más leyendo Mi Opinión Lectora.

jueves, 19 de abril de 2018

Mi opinión lectora #16: Donde hablo de los spin off y retellings

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.
Hoy voy a hablar de un tema bastante relajado. ¿Qué opino de los spin off y retellings?

Primero que nada, para el que no lo sepa, vemos a qué nos referimos:

Retelling (vuelto a contar): se trata de historias adaptadas de cuentos clásicos. Estas "nuevas historias" contienen personajes, lugares o tramas similares a las originales, pueden cambiar bastante al respecto; pero los cambios respecto a la esencia de la historia original suele ser mínima.

Spin off (serie derivada): proyecto narrativo escrito o audiovisual proyectado en diversas ramas derivado de una obra ya existente, teniendo como protagonistas a parte del elenco de la obra original, dentro o en otra temporalidad a la historia original.

Aclarados estos puntos... comenzaré con los retellings.

Generalmente no soy muuuy apegada a los retellings No sé exactamente cuándo empezó esto. ¿La razón? Quizás porque, el simple hecho de saber que la historia tiene una base que ya ha sido contada antes, me hace pensar que la trama ya no tiene mucho más que ofrecerme.

Y, aunque sé que este no es el caso (no siempre, al menos), cuando leo “retelling de…” casi de inmediato busco otro libro.

Las crónicas lunares son un buen ejemplo de que no siempre los retellings que me encuentro son malos. Esa saga de Marissa Meyer me encantó; algunos libros y personajes más que otros, es verdad, pero la saga sin duda la disfruté mucho en su momento.

Sin embargo, me cuesta mucho considerar leer un retelling cuando un amigo me lo recomienda. Tienen que hablarme muy bien de él para que me interese. Afortunadamente, mis amigas y amigos lectores me conocen en este aspecto, asi que saben si un retelling me gustará o no. ¡Ja, ja, ja!

En cuanto a los spin off… bueno, para mí este es un tema subjetivo porque, en efecto, depende de los libros que estemos hablando…

Hay libros en los cuales he sentido la necesidad de conocer más de otros personajes, conocer su historia o, si el autor no le ha dado un final cerrado, conocer más sobre su futuro.

Pero en otras ocasiones, siento que no hay mucho más que contar y llego a pensar que el autor solo quiere dinero.

Por supuesto, esto es solo mi opinión. Soy consiente de que hay muchos lectores que pueden ser fans de tal o cual personaje que a mí no me guste y pueden querer leer más de él o ella.

Pero, incluso cuando hay ocasiones en las que soy feliz de saber de un spin off de un personaje que me encanta, admito que a en ocasiones el autor se excede publicando, publicando y publicando historias.

Creo que el punto más fuerte en contra de que yo lea spin off y retellings es que hubo una época hace algunos años en los que estaban muuuy de moda; así que me fastidié de tanto libro similar... 

Afortunadamente soy humana, soy libre y nadie me obliga a leer estas novelas; así que simplemente en estas situaciones me alejo y dejo de leer los libros donde siento que se sobreexplota al personaje.

Y así evito vivir mi vida amargada pensando solo en cómo el autor no deja de escribir sobre él o ella: y en cuestión de los retelling, evito ser testigo de cómo un autor usa de base un clásico para crear sus historias.

Y esto lo recalco porque conozco a muchas personas que viven su vida quejándose por un spin off o  retellings que nunca van a leer y le amargan la lectura a los que sí quieren leerlos. ¿Acaso menos preciarle la lectura a otro lector tienen algún sentido?

Pero bueno, ¿ustedes qué opinan de los retellings y los spin off? ¿Les gustan? ¿Qué opinan de la gente que se la vive quejándose en redes cuando esto no les gusta o no les parece respecto a alguna historia o saga?

Gracias por leerme y espero sus comentarios :D

jueves, 12 de abril de 2018

Mi opinión lectora #15: ¡Cuando los autores nos atacan!

Declaración
Esta es una sección extraña que no sé si exista en otro blog, así que quiero que sepan de antemano que no pretendo adueñarme de ninguna sección; simplemente me pareció que llamarla así era adecuado y ayudaba a mi propósito.

Lo que quiero hacer aquí es dar MI opinión sobre algunas situaciones del mundo de la lectura; desarrollar mi punto de vista y esperar que me dejen algún comentario con su punto de vista.

Que quede claro que NO pretendo que mi opinión exprese la de todo el mundo; es únicamente la mía y no hablo por los demás cuando la doy.

Este tema es complicado porque lo abordo tanto como bloguera como lectora.

Seguramente no soy la única que se ha visto afectada por autores enojados debido a una reseña (es lo más usual). Levante la mano el que ha pasado por algo así.

Decidía traer este tema hasta ahora... Lo pospuse porque la primera vez que se me ocurrió escribir al respecto, me encontraba recientemente atacada por un autor y no quería destilar simple veneno por las letras.

Hoy me encuentro mejor :)

Primero que nada, quiero dejar en claro algo: sé que no todos los autores son así. He conocido autores muy amables y respetuosos que se presentan y me preguntan si me interesa leer su libro; y que, si decido leerlo y no congenié del todo con su obra, igualmente me agradecen la oportunidad, comentan que buscaran mejorar en los puntos que consideren y ya está.

Pero hay otros…

Siempre he intentado que mis reseñas sean objetivas, sobre todo si se trata de historias de autores independientes que amablemente me han pedido que lea y haga una crítica sobre su novela.

Y no nos puede gustar todo lo que llega a nuestras manos; habrá ocasiones en las que nos llevemos una grata sorpresa y otras en las que nos costará mucho acabar con una historia.

Y esto también puede llegar a pasar con autores publicados por una editorial.

De cualquier manera, como ya dije, intento ser objetiva a la hora de reseñar. Y estoy segura de que muchos de ustedes también buscan la objetividad.

Así que, cuando nos llegan mensajes donde nos dicen cosas como que no sabemos de lo que estamos hablando o incluso que no deberíamos opinar porque no hemos publicado un libro… No sé si reírme o qué (bueno, la verdad es que hoy en día me río mucho).

La primera vez que me pasó algo así, fue hace ya bastantes años y admito que me chocó mucho. Un autor incluso me dijo que, como me había enviado su libro gratis, debería haber escrito una reseña buena para su libro.

¿Disculpa?

Recuerdo que me enojé mucho y al mismo tiempo me sentí confundida. Tenía unos 17 años; aún me sentía muy nueva en este mundo del blog literario, así que fui inocente e ignorante y me encontré preguntándome si de verdad había hecho mal.

No tardé mucho en llegar a la conclusión de que no había hecho nada malo. Mi reseña era objetiva y el autor estaba molesto porque su novela no me había gustado. Pero, desgraciadamente, su actitud me permitió ver qué clase de persona era.

Como dije, no fue la ultima vez que esto pasó. He escuchado (leído) comentarios de todo tipo.

Otro ejemplo: ocurrió con un autor que fue publicado por una editorial, y cuando su libro llegó a mí, me llevé una gran desilusión.

La respuesta del autor a mi comentario en Goodreads (y a las de otros lectores) fue intentar refutar los puntos que dije que eran malos. Pero fueron meras excusas.

Mi comentario fue que lo que ocurría en la trama no parecía tener ningún sentido, pues en ningún punto se hilaban las ideas. Era como si el autor hubiera escrito lo que plasmó porque era "conveniente para la trama", no porque desde un principio lo hubiera planeado así.

Además, se dedicó, mediante cuentas falsas, a insultar a otros lectores que habían dejado su opinión en la página.

Y esta misma persona dijo, en resumen, que si no has escrito y no has publicado un libro, entonces careces de conocimiento y objetividad para reseñar (inserte una carcajada aquí).

Anterior a esto, les dejo la captura del comentario. Ya no está en Goodreads porque el autor se arrepintió de sus propias palabras; pero como ya tenía pensado sacar el tema algún día...

P.D. Soy Wicca hace bastantes años. La regla del tres veces tres, no se enseña en TODAS las religiones paganas (el sintoísmo, por ejemplo, no lo usa) y no significa simplemente que se te regresa todo “por tres”… (por si alguien tenía la duda :P).

Seguramente muchos saben de quién hablo, pero no daré nombres. Je, je, je.

Otra forma en la que me han llegado a atacar autores es que simplemente me mandan su libro para que lo reseñe como si yo les hubiera dicho que estaba interesada en hacerlo. Es decir, aparecen de la nada y me dicen “lee esto”. Ya está, no me preguntan si me interesa o si puedo o tengo el tiempo de leerlo.

Resulta que rechazo estos libros y se molestan.

He leído cosas como: “¡¿Por qué sí reseñas los libros de otros?!”, “Nada más reseñas libros de editoriales, te pagan ¿verdad?”, “Puedo encontrar a un booktuber que sí le interese.”

Wow… ¿Pero qué le pasa la a gente? ¿De verdad piensan que soltándome algo así van a lograr algo?

1.-Reseño los libros que yo quiera de los autores que han sido amables en preguntar. Si digo que no voy a reseñar una novela policiaca es porque no me gusta el género (¿Siquiera te diste a la tarea de leer mi blog para saber que no me gusta ese género?)

2.- Si las editoriales me pagaran por reseñar sería muy feliz xD Pero desde el principio, cuando pedí colaborar fue claro que el acuerdo era que ellos me enviaban el libro y yo daba mi opinión sincera. Cuando un autor independiente me pide que lea su libro, el trato es igual: opinión sincera.

3.- Pues no sé qué haces buscándome si desde un principio quieres a un booktuber.

En fin…

Con el paso del tiempo he aprendido que hay muchos tipos de autores y que habrá algunos que vengan a mí con esa actitud. He aprendido que lo que puedo hacer es seguir dando mi opinión de manera respetuosa y sincera, y lo mejor es ignorar este tipo de conductas…

Siempre habrá autores que no estén contentos o no estén de acuerdo con lo que tenemos para decir de su novela, sobre todo si no nos gustó. Y soy consciente de que pueden hacernos notar si no se encuentran de acuerdo con nuestra opinión; pero no por eso debemos soportarles desplantes irrespetuosos o berrinches.

Afortunadamente existen botones para ignorar, silenciar y bloquear personas que se pasan de irrespetuosos. Je, je, je. Pero, en serio, no vale la pena hacerle caso a personas así.

¿Ustedes se han topado con este tipo de personas? ¿Alguna vez los atacó un autor irrespetuoso? ¿Cómo lidiaron con ello?

Muchas gracias por leerme una semana más :)
¡Espero poder leer sus comentarios!